Muchas veces me detengo sólo para observar el mundo, y me doy cuenta que no es como solemos imaginarlo, es mucho mejor, casi inexplicable, se me dificulta encontrar una palabra que lo describa con tanta perfección. Me levanto cada mañana con el propósito de comenzar el día con una sonrisa en el rostro, pero es como si el universo conspirara en que no va a ser el mejor día para sonreir. Aún asi, no puedo evitar sentir felicidad, porque siento que no me hace falta nada y pase lo que pase nada podrá quitarme esa sensación tan cálida dentro de mi ser. El tiempo de Dios es perfecto y muchas veces nose si reír o llorar, o si dar las gracias cuando llegan cambios inesperados. Veo un mundo, desde la ventana del autobús y es como si pequeños destellos de luz me iluminaran el pensamiento. Muchas veces al mirar el cielo me doy cuenta de lo hermosa que es la vida. Respiro un aire que llena mis pulmones, y aunque muchas veces siento que el aire se me va en un abrir y cerrar de ojos, siempre encuentro ese algo me impide desfallecer. Es como si al estar frente a un precipicio a mitad de la caida llegara una persona y con tan sólo extenderte la mano es como si la vida regresara desde sus cimientos. En esos momentos es que recuerdo lo importante de estar aquí. Lo importante que son esas personas que no dejan que olvides la razón de vivir. Es algo inexplicable, siento que es por ellos que sonrío cada día, frente a cada dificultad.
AMANECER
Hace 1 día


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