
7:30 am. Y la vida continúa para nosotros, mientras que para otros se detiene y se acaba como un reloj de arena. He visto amaneceres borrosos y grisáceos, cielos en llamas, cielos apagados. Silencio es lo que escucho mientras la ciudad duerme. Es como si no viviera nadie, como si el mundo dejara de girar y el aire no llegara a nuestros pulmones. Cuando miro a mí alrededor puedo percibir el olor de las hojas mojadas y el sabor del cansancio por la mañana. Yo no vi nunca una tierra mejor. No podría olvidar este cielo, que tanto me dice y que cada día se disfraza de colores, y belleza. Detrás de la ventana del tren, cada mañana percibo una sensación energizante mientras avanzo hacia mi destino, y diviso el paisaje y carreteras solitarias. El viento, siento una brisa que me acaricia el rostro por las mañanas y siento como si formara gran parte de este mundo y sonrío, sonrío de sólo pensar que este es el lugar donde quiero estar. A ciertas horas veo gente que comienza el día con una sonrisa en sus rostros, otras, sólo diviso rostros que reflejan rutina, casi como si olvidaran que sonreír existe. Gente, veo vida, personas que se mueven a cada segundo, siempre construyendo posibilidades, un futuro, siempre detrás de sus sueños, aquéllos que los impulsan a lograr cualquier cosa que se propongan, veo personas determinadas, indecisas, graciosas, serias, felices, tristes, un sin fin de rostros que tanto murmuran las verdades y realidades de la vida. Y pienso, que tal vez, sin importar cómo luzcan todos tienen algo muy en común, algo que los hace a cada uno, de manera individual gran parte de esta perfecta creación. Si me preguntaran lo que es, diría: “Cada sueño, cada pensamiento, el amor, el sentimiento…”. El tiempo, tal vez sea lo que más poseemos, hasta el que nada tiene dispone de él, pero no siempre determina quiénes somos, los sueños, las motivaciones, el amor, ésas tal vez sean las respuestas, o tal vez no. Lo cierto es que puedo llegar a miles de conclusiones y tal vez todas miles serían diferentes o similares, son miles las probabilidades. Hace cinco minutos mi día comenzó como el más común de todos, pero lo cierto es que terminó siendo mejor que el anterior. Me encuentro bajo un cielo gris, pensando, intentando imaginarme en otro lugar, pero siento que no hay mejor lugar que este, no hay mejor lugar para dar las gracias que este. Muchas veces escuché decir que la mejor forma de vivir la vida es con las personas que quieres y precisamente son estas palabras las más ciertas que se hayan atravesado en mi pensamiento. La familia, mis amigos y conocidos, las mejores personas que he conocido, las más capaces, comprensivas y posiblemente las más alegres y sonrientes que he conocido. Me han preguntado en miles de ocasiones qué es lo que más me gusta hacer, y siempre comparto las mismas palabras, pero he llegado a la conclusión de que vivir es lo que más me gusta, levantarme por la mañana y respirar este aire, sonreír, disfrutar, llorar, sentir que el mundo es más que sólo un lugar, disfrutar de este sueño, y gritarle al mundo que no le temo a vivir. Todas estas cosas, cada sentimiento por más pequeño que sea o se sienta es lo que para mí hace que cada día que vivo sea mejor que el anterior. Vivir para mi es escuchar a las personas reír, disfrutar de un pequeño momento, compartir cada parte de nosotros, cada pensar, cada miedo, todos y cada uno de esos momentos son un encanto, son momentos que me recuerdan la infancia, son momentos que aunque se desvanecen a las primeras miradas me hacen pensar que la vida es mejor de lo que imaginamos. La vida puede ser todo y cuanto imaginemos, ilimitada si así lo prefieren, sólo es cuestión de fe, para algunos o de desear, de querer, de estar motivados y lograr una vida plena, de decirle al mundo que logramos todo lo que siempre quisimos y que somos las personas más completas y felices. La vida es felicidad, tristeza, amor, hacerse compañía, pensar en alguien, olvidar el tiempo, sonreír, recordar la infancia, añorar, sentir que hay esperanza; para mí, hoy, la vida es mirar cómo las hojas tristes caen dando vueltas, y yo las miro distraídamente, mientras pienso en el futuro, en el mañana, mientras pienso si algún día habré logrado todo lo que soñé.
“Todo es poesía. Todo puede hacerse poesía”