"....Allí estabas, como siempre, esperando por mi y te sentí distante y te miré por unos minutos desde lejos. Sentí algo en el ambiente y decidí no aproximarme. Extrañamente algo me hizo regresar de donde estaba. Otra vez encerrada en mi habitación. Envuelta entre las sábanas. Y profundamente el sueño hizo que mis ojos no se volvieran a abrir. Una luz, un poco tenue, y una sombra al otro lado de la cama, muy cerca de mi almohada y una mirada que me dominaba y se aproximaba y casi sin advertirla se acercaba muy despacio y yo no hacía nada, sólo observaba, y lo sentía conocido. Casi en un segundo acarició mi rostro y sentí una brisa fría por todo el cuerpo. Pero tan rápido ese frío se aplacó. Tan pronto como se acercaba a mi cara, y tan suave sentí su beso. Tan cálidos se sentían ambos cuerpos aún distantes. Y me hablabas, pero no podía escuchar lo que decías. Y me aparté cuando pude, buscándole algún sentido a lo que sucedía y te acercaste y me acorralaste y te reconocí en medio de la oscuridad y una sonrisa se dibujo en mi rostro. Y pude sentirlo, una sensación inigualable y yo sentía que debía quedarme, pero lo olvidé y me apresuré no sé muy bien por qué razón. Y aún me seguías, hasta que me detuve y te miré tan fijamente, tanto así que me perdi dentro de tus ojos y no volví a salir de ellos. Me sumergí en un mundo mágico, un mundo que jamás había visto y supuse que eras la razón por la cual mi mundo cambia tan repentinamente a algo extremo y excitante. No tenía certeza de nada pero definitivamente sentía que era algo real. Me senté en un extremo de la cama y te tenía a un lado. Estabas inmóvil y yo algo confundida. Sentía que te conocía y por alguna razón te reconocía, pero algo era diferente. Al fin te escuché y esa voz me pareció tan conocida y decías cosas tan dulces y hermosas. Tan rápido como pude me levanté pero me abrazaste de una manera que no podía comprender, parecía como si te fueras para siempre y podía ver la nostalgia con sólo mirarte, con sólo verte a los ojos. Te besé y lo supe, te besé y descubrí que jamás volvería a hacerlo. Y tus manos se acercaron casi como si no pudieran tocar, pero yo sentía calentura, casi como si la sangre hirviera, casi como si el deseo de que siempre estuvieras se apoderara de mi mente y de todo lo que podría llegar a hacer sólo para no perderte, sólo para sentir una vez más cómo es el sentirte de esta manera; cómo es el sentir tanto amor, tanto desenfreno con sólo estar así de cerca. Así como el hecho de que no puedo acercarme pero es tan difícil mantenerme lejos, tan difícil es aceptar que debo contralarme; pero aún así me arriesgo a una respuesta y a una reacción, pues de una manera u otra siento que debes estar aquí y yo debo estar aquí... a tan pocos metros de sentirte respirar.... a tan pocos metros de sentirte completamente en un beso...."
POR TI
Hace 11 horas


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada