28/02/09

Relato corto


Hace casi una semana, a la hora en que el sol se pasea sobre las ramas de los árboles, si, casi a mitad de la mañana ahí estaba ella, sonriente como de costumbre, un poco más que todos los días, y se acercó a saludarme, con aquella felicidad que casi salía de sus poros, y la miré detenidamente sentí cómo su alegría se me contagiaba y decidimos caminar un rato. Ella solía vestir casual, generalmente con jeans, camisetas simples, y zapatos deportivos. Ése día lucía completamente diferente, llevaba un vestido de flores y su cabello suelto, cuando se acercó descubrí la esencia de su perfume, olía a jazmines y su cabello color azabache lucía espléndido. Yo quedé boquiabierto cuando la vi, no pensé que podría llegar a ser más hermosa de lo que ya era, al menos así la veía cada día, como lo más hermoso, me sorprendió bastante. A mitad de la caminata hizo un comentario sobre cómo le había ido en la presentación, ella adora el arte y generalmente pinta cada que se inspira otras sólo escribe, pero siempre me ha fascinado su expresividad y determinación al decir lo que siente respecto a algo, así sea lo más común, ella siempre encuentra la manera de decir lo que piensa muy diferente a otras personas y eso me agrada. En medio de la conversación hizo un par de bromas y su risa, la que tanto me agrada escuchar simplemente me cambió el día, se veía radiante y yo no podía dejar de mirarla, no podría dejar de pensar en ella ni un segundo. Suena exagerado pero es la verdad, momentos en que no pienso en ella son escasos. Y bueno así pasamos la mañana entre risas, carcajadas y una larga caminata. Fue la mejor mañana y hasta me preguntó cómo está mi vida o si realmente tuve tiempo para reír durante los días de trabajo. Ella no lo sabe pero es el única persona que me hace reír de la manera más espontánea y bueno no está de más el decir que es la única en mi vida, y aunque no lo sepa quiero pensar que puede contar conmigo para lo que sea. Realmente es una de pocas que comprende lo agitada que es mi vida y cuando la veo simplemente todo se me olvida y sólo veo felicidad y me agrada compartir esa alegría con ella. He pensado en decirle lo que siento, pero aún cuando se da la oportunidad simplemente no me atrevo algo me dice que podría perderla, si, perderla y no viviría sabiendo que ella no está a mi lado. Hasta el día de hoy ella me considera como su mejor amigo, y aunque yo le vea con otros ojos, lo que tenemos me es suficiente para estar feliz, sólo por los momentos claro, tal vez un día encuentre valor para decirle que es la única que hace que mi vida tenga sentido, la única que podría hacer que mi corazón se detenga con sólo mirarla.. y si, la verdad la única que he amado durante mucho tiempo.

1 comentarios:

jativi dijo...

desejos, desejos,quais desejos não são
interpostos aos desejos que aspiramos.

Belo blog!!!!bjs

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