"...Él la mira a ella como si sus ojos fueran el cielo y el paraíso de la vida. Ella lo mira fijamente como buscando conversación, pero ambos sólo se miran y no dicen nada. Tal vez si se dijeran alguna palabra esa manera de mirarse cambiaría un poco. Pero ambos se fascinan de esa manera. Lo que uno odia del otro, se vuelve lo que en realidad y distraídamente aman sin saber. Aunque no lo saben esa distancia que los separa los atraen de cierta manera. ¿Por qué razón?, muy simple. Él la piensa a cada minuto, y se pregunta cómo está ahora que no se tienen el uno al otro; qué estará haciendo o pensando, en quién estará pensando, o el hecho de que una vez más será como él la imaginó, pero de nuevo no con él. Ella, por otro lado sigue siendo la misma, la misma chica que habla lo necesario y sigue mirando en otra dirección; pero eso cambia repentinamente, pues al igual que él hace lo mismo y piensa en él de la misma manera. Extrañamente se conocen, pero a simple vista es totalmente diferente. No sé muy bien por qué. ¿Que si llevan una historia juntos?. No de la manera en que se piensa. En cuanto a su comienzo, pues bien, diría que más que un inicio, el final los perseguía, y de la manera más predecible resultó ser cierto. Un poco triste diría. No hay razón para terminar de esa manera. Pero por otro lado, debía suceder. ¿Detalles?, no los hay. Aún cuando lo pienses repetidamente, sigue faltando la pieza que conecta esa razón, la razón del por qué sucedió. Y ella piensa, que una vez más perdió parte importante de su vida, pero sonriente o no, sigue en dirección opuesta, aún deseándole suerte, aún preocupándose sin expresar ese interés porque esté bien. ¿Él?, bueno aún no sabría decirlo, sigue siendo el mismo y seguramente le irá bien. Desde lejos ambos se miran por segundos, y ella a veces sonríe. Él sólo la mira y luego le quita la mirada, pues sabe que eso es lo único que puede hacer para saber, para saber aunque sea si ella está bien...."
AMANECER
Hace 1 día
